A pesar de haber logrado los mayores retornos desde 1979, los metales preciosos empezaron el año con un impulso realmente sorprendente, indica el último reporte de Balanz. Después de retornos de 148%, 127% y 64,6% para la plata, platino y oro en 2025, en menos de un mes éstos acumulan subas de 61,5%, 28,3% y 24,4%, respectivamente, apoyados por una geopolítica turbulenta y demanda de economíascomo las de China e India. Un escalón más abajo se ubican las acciones de América latina, donde el trade electoral está impulsando a los índices de Brasil, Colombia y Perú, mostrando retornos de 17,7% para el índice regional. Los eventos en Venezuela y recientemente en Irán están reviviendo a un golpeado precio del petróleo, el cual muestra una suba de 14%, puntualiza el reporte al que accedió LA GACETA. Los metales industriales (8,3%) no se quedan atrás de la mano del cobre (9,7%). En la renta variable, las acciones de mercados emergentes (10,6%), acciones de baja capitalización en EEUU (7%) y mercados desarrollados (5%) superan al S&P 500 que acumula una suba de 1.8%. En esta dinámica confluyen la depreciación del dólar (+2,1%) y valuaciones ajustadas en el S&P 500. Sin embargo, el año recién comienza.

La geopolítica y los ataques a la Reserva Federal explicarían buena parte de la muy fuerte performance de los activos de riesgo, acota Balanz. La agitación sobre Groenlandia y la amenaza de aranceles a países europeos, así como también a Canadá y Corea del Sur (por motivos diferentes), la captura de Nicolás Maduro en Venezuela y la situación en Irán actuaron como catalizadores para los commodities. Además, la investigación del Departamento de Justicia sobre el presidente de la Reserva Federal a inicios de año añadió un manto de incertidumbre que también afectó al dólar. Con la designación de Kevin Warsh como reemplazo de Jerome Powell, el foco estará en su confirmación en el Senado y las señales que de respecto a la política monetaria. Los datos económicos están mostrando un mejor panorama para el crecimiento, algo positivo para los activos de riesgo, mientras que la temporada de balances en EE.UU. entra en etapa de definición, con el foco puesto en las ganancias de las compañías, particularmente en aquellas relacionadas con la inteligencia artificial.

A pesar del gran comienzo de año, existen razones para mantenerse constructivos con los activos de riesgo, particularmente si las señales de crecimiento se siguen robusteciendo. En las acciones, el inicio de 2026 está generando un beneficio a la diversificación por fuera del S&P 500 de momento, aunque el año recién comienza. Por eso, Balanz mantiene una visión constructiva en la renta variable, destacando la importancia de la diversificación geográfica. En este entorno pro-riesgo, mercados emergentes están superando a los desarrollados. En la renta fija, prefiere bajar calidad crediticia, pero mantener anclada la exposición a tasas de corto plazo, preferentemente 1-3 años. En commodities, la firma tiene una visión constructiva en los metales preciosos e industriales, particularmente oro y cobre, mientras que, por el lado de las monedas, el viento sigue soplando en contra del dólar americano.